La mejor página web no tiene por qué ser la más bonita, la más colorida ni la que tenga la entrada más espectacular. A la hora de hacer nuestra web se deben tener en cuenta una serie de criterios. El diseño visual como de estructura de los contenidos que van a influir de manera decisiva en la experiencia de nuestros visitantes.
Suena bastante obvio que trabajar sin cobrar no es algo a lo que debemos aspirar, sin embargo muchos diseñadores lo hacen de una u otra manera sin ser conscientes que están creando unos hábitos a sus clientes. Dichos hábitos, a la larga van a acabar perjudicando su relación profesional con estos.